Mundo de ficçãoIniciar sessãoYa eran cerca de la 1 de la mañana, no podía dejar de dar vueltas de un lado a otro en la cama sin poder conciliar el sueño. Había perdido la cuenta de todas las veces que había visto el reloj, además de las repetidas veces en las que me levanté para ir a ver por la ventana. No podía dejar de morderme las uñas, mientras que mi corazón no dejaba de latir de una manera desenfrenada, amenazando con salirse de mi pecho. En mi cerebro se reproducían muchas imágenes de lo que le pudo habe







