Aquel año, Pedro tenía veintidós años, y llegó a tiempo para rescatar a una Bella sumida en el miedo y la angustia.
Bella lo veía como un héroe, un caballero, y se enamoró de él sin remedio...
—¿Bella?
Una voz masculina profunda la sacó de sus recuerdos.
—No temas, ya pasó —dijo Pedro con un tono tranquilizador—. Este hombre fue llevado a la comisaría hace años; no esperaba que siguiera con su comportamiento. Esta vez no lo dejaré salir tan fácilmente.
Al ver el rostro tan parecido al de su recu