Bella se sintió un poco más convencida por las palabras de Elena, pero seguía teniendo algunas dudas. —Si Carlos se enfrentara a su familia por mí, no sé si realmente valdría la pena estar con él. Me sentiría un poco culpable.
—No tienes por qué sentirte culpable —respondió Elena, como toda una experta en cuestiones del corazón—. La decisión que tome Carlos de oponerse a su familia es sólo suya. Nadie te obliga a corresponder en la misma medida.
»Yo creo que Carlos es un buen chico, pero al fina