Bella se apoyó para recobrar el equilibrio, dándose cuenta de lo infantil que había sido todo aquello.
¿En serio había armado tanto alboroto por ganar a las escondidas? Si se hubiera caído o roto algo, habría sido muy vergonzoso.
Por suerte, nadie había presenciado la escena. Bella suspiró aliviada y estiró la mano para cerrar el cajón, pero entonces notó que la tapa de una pequeña caja de madera asomaba entreabierta.
Dentro había algo que le resultaba familiar.
Un pasador para el cabello con fo