Manuel empezó a aventurarse por su cuenta: —¿Has descubierto algo sobre cómo enfrentarte a Anna?
Pedro tomó unos documentos y su expresión se volvió sombría. —Eso no es asunto tuyo. No indagues ni hagas conjeturas sin sentido, no te conviene.
Manuel se quedó sin palabras.
...
Bella y Teresa, la madre de Pedro, habían quedado para verse en una elegante casa de té.
Un recepcionista las guio hasta la sala de té en la planta superior.
El ambiente estaba impregnado del fragante aroma del té, con inci