Bella sacudió la cabeza en señal de rechazo. —Ve tú.
Natalia rio con coquetería. —Pero creo que el director Romero preferiría verte a ti. Acompáñame, así no tendré que enfrentarme a él yo sola, ¿de acuerdo?
Diciendo esto, Natalia se agarró con cariño del brazo de Bella y la arrastró consigo hacia la habitación.
La asistente de Natalia llamó a la puerta y la abrió.
Así, ellas se encontraron de repente frente a Pedro en su habitación.
Era un piso VIP, que contaba con una sala de estar, una cocina