Después de que Elena y Manuel se marcharan, Bella tampoco tenía ánimos de descansar, y se dirigió a la habitación de Carlos.
Al llegar a la puerta de la habitación, Bella dudó un poco antes de entrar.
Como había dicho Elena, alguien que había arriesgado su propia vida para protegerlo no era una persona que habría fingido sus sentimientos.
Pero para Bella, esto era una enorme presión.
Ella pensaba que si Carlos la buscaba, era simplemente porque la encontraba divertida y porque podía molestar a P