—Bella, ¿te resulta tan difícil?
Preguntó Carlos, al ver que Bella no respondía de inmediato.
Bella lo pensó un momento. Si bien la solicitud era un tanto irrazonable, tampoco le parecía demasiado exagerada.
—¿No hay ningún requisito para un regalo, verdad? —verificó Bella.
Si era demasiado costoso, prefería declinar.
—No, pero tampoco puede ser algo demasiado simple o descuidado. —aclaró Carlos, con cierta molestia en su tono.
»Bella, eres la señorita de la familia Fernández, ¿cómo puedes ser t