—Bella, tanto tu matrimonio con Pedro como tu divorcio fueron por puro capricho. —dijo Elena.
»En realidad, eres una novata en el amor.
»Con Carlos, aunque no he tenido un contacto con él, por la manera en que te defiende y se preocupa por ti, creo que podría ser un buen candidato para el amor. Si ya no sientes nada por Pedro, deberías darle una oportunidad a Carlos y probar el sabor del verdadero romance.
Las palabras de Elena eran sinceras, pero a Bella no le convencían.
Carlos era una persona