—Haz que vea mis virtudes, ¡que me acepte pronto! —dijo Carlos, mirando a Bella mientras hablaba con Elena.
Bella lo miró fijamente, pero Elena soltó una risita. —De acuerdo, haré lo que pueda.
—Llevaré tu coche de vuelta, ¡vendré a recogerte mañana!
Exclamó Carlos, sin esperar la respuesta de Bella y marchándose con decisión.
—¿Por qué tengo la sensación de que su persistencia superará a la de Pedro? —dijo Elena entre risas.
Bella abrazó a Elena. —¿Todavía tienes ánimos para ocuparte de mis asu