Bella miró a Natalia y le preguntó: —¿Qué ocurre?
—Lamento mucho causarles tantas molestias —dijo Natalia con cierta culpa—. He oído que el director Romero resultó herido. Quizás no le siente bien dormir en el suelo. Si no le importa, podríamos compartir la habitación.
Bella observó el semblante aún conmocionado de Natalia, y Mimi, que estaba en sus brazos, emitió un débil maullido. Bella asintió con la cabeza. —De acuerdo.
Ella y Natalia no se conocían mucho, y a Bella le preocupaba que Natalia