Carlos estaba muy frustrado. —Todo es culpa de ese canalla de Pedro, no me dejaré en paz hasta que me obligue a volver a casa.
Parece que Carlos acababa de recibir una llamada de su padre ordenándole que regresara.
Bella le dijo: —Te reservaré un coche, puedes irte tú solo, no voy a acompañarte en este viaje.
Carlos preguntó intencionadamente: —¿Prefieres perder dos horas para tener dos días con tranquilidad, o quieres que me quede contigo estos días?
No había mucho que pensar al respecto.
Por s