Algo no andaba bien con Pedro.
Abrazados de esa manera tan íntima en medio de tanta gente, incluso había quienes sacaban sus teléfonos para tomarles fotos a escondidas. Qué vergüenza.
Lo peor era que Bella ni siquiera se atrevía a moverse, temerosa de que Pedro pudiera hacer algo indecente.
¡Qué desvergonzado era ese hombre!
Bella le lanzó a Pedro una mirada llena de enojo.
Al ver el rostro molesto de Bella, Pedro la apretó un poco más entre sus brazos y, sujetándola firmemente de las caderas, l