Resultó que eran dos jóvenes guapos empujando un carro hacia ellas.
En el carro había rosas rojas y románticas, y al lado se encontraban una variedad de licores básicos y utensilios para hacer cócteles.
Una vez que llegaron frente a ellas, cada uno sostenía un ramo de flores y se arrodillaron para entregárselos a Bella y a Elena.
—A las dos princesas, les deseamos una noche agradable aquí.
Sus acciones hacían que Bella se divirtiera y le pareciera entretenida.
—Gracias. —respondió Bella mientras