Carlos no se opuso, diciendo: —¿Estás creando problemas sin razón alguna? ¿Tienes alguna enemistad con él?
Bella respondió con una pregunta: —Simplemente no puedo soportarlo, ¿eso no está permitido?
Carlos miró fijamente a Bella durante unos segundos y luego sonrió maliciosamente. —Claro que está permitido. Y además, me parece interesante. Incluso puedes venir directamente a mí para pedir ayuda, sin necesidad de presentar ningún proyecto como pretexto.
Bella se levantó y dijo: —Gracias, señor Sá