Al escuchar la pregunta de Pedro, Bella encontró su mirada en el espejo retrovisor.
—¿Quién dice que no puedo comer con él?
Al oír esto, Pedro se volvió un poco molesto. —Bella, sabes que no me llevo bien con él, ¿así que te acercas a propósito para provocarme?
Bella soltó una risa irónica. —¿Te has sentido provocado?
—No te hagas ilusiones. Puedes hacer lo que quieras, pero si sufres las consecuencias por estar con él, no esperes que te tenga lástima.
Bella respondió de manera indiferente: —Si