39. No puedo esperar
—Os dejo solitos—sonríe Violet.
Yo la miro de mala manera.
—No puedo esperar más—afirma.
—¿Perdón?
—Quiero que seas ya mi mujer—vuelve a reiterar con enfásis, poco después no espera ni un segundo antes de juntar su cabeza junto a la mía—No me he podido controlar al verte en ese estado, no puedo permitirme perderte—añade.
Mi corazón se congela.
Ese momento en que escuchas las palabras que quieres pero no de la persona que quieres.
Entonces en un impulso decido besarlo con fuerza.
—Yo también qui