Fue una noche larga y lujuriosa.
Deirdre abrió los ojos tras pestañear y sintió la respiración uniforme de Brendan a su lado. Se levantó de la cama con cautela y abrió el frasco de pastillas que había preparado con antelación. Escondió una pastilla en la palma de la mano y se dirigió al baño.
Brendan tenía los ojos abiertos y la observó durante todo el proceso.
Era evidente que ella no deseaba quedar embarazada de él.
Tan evidente que no podía ocultarlo. A pesar de que su débil cuerpo no