Brendan aflojó el agarre, con una expresión desconcertada. "¿Qué está pasando?".
Deirdre tomó una profunda respiración. "¿No lo notas? Ya no me gusta estar en público. Ponte en mi lugar. Si fueras yo, ¿seguirías queriendo salir para que los demás te ridiculizaran? Aunque estoy acostumbrada, no quiero ponerme en ridículo de forma voluntaria".
Deirdre no solo se sorprendió a sí misma al hacer aquel comentario, sino que se preguntó si había perdido la cabeza. '¿Cómo me atrevo a contarle a Brendan