'Deirdre no podrá opacarme cuando me mude a la villa'.
Un tinte de crueldad brilló en sus hermosos ojos. Poco después, asintió con una expresión amable. "No tengo ninguna petición, excepto que la señorita McKinnon no me haga más daño".
...
En los tres días siguientes, Brendan no volvió a visitar la villa. Deirdre estaba sentada sola en la espaciosa sala de estar, tal como lo hacía dos años atrás.
El único cambio era su estado de ánimo. Pasó de ser un jazmín blanco esperando la salida del so