Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuke me mira entre sorprendido y excitado. No me puedo creer que acabo de pedirle sexo. Dios, que vergüenza. Sueno desesperada. Y es que lo estoy.
Su mirada taladrando mis ojos me intimidan y siento calor en mis mejillas. Luke gruñe algo que no puedo entender, me levanta y camina conmigo en brazos hacia el ascensor. Me aferro a su cuello y a su cuerpo para evitar caerme, aunque sus fuertes manos en mis nalgas me sostienen.
- ¿Qué haces? – le pregunto cuando veo que marca la







