Mundo de ficçãoIniciar sessãoAbro mis ojos y lo primero que veo ante mi es la cara de Bella. Está profundamente dormida. Sus largas pestañas en sus pómulos y sus finos labios cerrados en una línea. Su brazo derecho me abraza por la cintura y su otra mano descansa entre la almohada y mi mejilla. Nuestras piernas están entrelazadas y mi brazo descansa sobre una de sus nalgas por debajo de mi pulóver.
Esta es la pose más íntima que he tenido nunca y me sorprende que no me moleste ni me incomode, al contrario. Mi







