Ella no había planeado contarle nada de eso.
Había planeado tener cuidado. Estar presente sin provocar, darle lo suficiente para mantener la temperatura de la habitación manejable mientras pensaba en lo que necesitaba, mientras Diego y Alonzo y quienquiera que estuviera ahí fuera hacían lo que fuera que estuvieran haciendo para encontrarla. Había planeado ser estratégica y contenida.
Pero él dijo —dime qué hice mal— y algo en la forma en que lo dijo —la cualidad genuina y desconcertada de ello,