Las despedidas con su madre tardaron veinte minutos más de lo necesario.
No era algo inusual. Las salidas de su madre siempre habían sido producciones: una serie de cosas finales que recordaba decir, objetos que necesitaba localizar, instrucciones que sentía la obligación de dejar sobre la situación del pimentón, el estado de su refrigerador y si él estaba durmiendo lo suficiente, durmiendo de verdad, no simplemente acostado en la oscuridad pensando en el trabajo, porque ella siempre podía nota