Lara estuvo las próximas dos horas explicándole lo que quería a James, le pasó la caja de gusanos de seda y las semillas del árbol del diablo y le dijo específicamente como debían ser tratado cada uno de los productos. Una vez complacida se despidió asegurándose de volver al menos de dos a tres veces a la semana a supervisar a pesar de su estado. Y así, después de dejar todo claro y en su lugar se dirigió en dirección a la manada.
-Llegamos- Lara se dejó caer en la cama agitando las piernas y t