-NOOOOOOO. Suéltame- Lara gritaba en un intento de quitarse al lobo que la sostenía férreamente.
Los dedos alrededor de su muñeca estaban tan apretado que estaba dejando marcas y debajo los huesos crujían dolorosamente y a pesar de su forcejeo no había señal de ganar terreno.
-Estate quieta- la orden demandante de Dorian resonó en todo a su alrededor y estremeció a Lara.
Como había sido posible que hubiera confundido a ese imbécil con su esposo. Fue entonces que vio desintegrarse alrededor de u