Lara divisó la figura imponente de su marido recostado contra una columna y no comprendió la razón del aura de molestia que estaba a su alrededor, así como el desborde de feromonas que salía de su cuerpo, si hasta hacía muy poco ellos habían tenido un encuentro bastante significativo. Tal vez la venático no era ella, sino el alf de la manada y eso explicaría muchas cosas.
Por su parte Mathew solo fruncía más el ceño. Había escuchado lo suficiente para sentirse incómodo y realmente molesto. Sin