James se limpió el sudor de su rostro. Junto al resto de los guardias sudaba mientras defendían la manada de los invasores que de alguna forma no paraban de aparecer. Se alegraba que Dyna se hubiera llevado a su joven luna para ponerla a salvo. En su estado era muy peligroso que estuviera allí.
La manada del Norte se había categorizado como una manada pacífica por lo que el número de integrantes, sobre todo de machos guerreros no era tan alta pues no tenían intención de atacar a las demás. Adem