James sentía como una gruesa gota de sudor frío corría por su espalda mientras miraba el extraño rostro serio de su luna. Esa tarde había llegado a la manada con el cargamento ya listo para la producción directa de las tabletas de chocolate para encontrarse que su alegre o alocada señora estaba mortalmente seria.
El rostro de Lara no estaba con su acostumbrada sonrisa o con sus comentarios sarcásticos u ocurrentes. En cambio, había una rigidez en sus músculos faciales más una vena que le palpit