Lara dejó que Dyna la ayudara tanto a bañarse como a vestirse. Con su barriga algunas tareas ya le eran más complicadas que antes y más cuando sumaba que para esa altura del día, que apenas si era mediodía ya se encontraba cansada.
La loba puso una pieza tras otra. Su traje era completamente de seda blanca brocada. Incluso los bordados eran de hilos de plata. Se conformaba de tres capas de vestidos, uno interior algo gruesa, otro que lo cubría completamente con su cuerpo y era larga, con los ad