Ángela no esperaba que Valeria dijera tal cosa.
Era obvio que Valeria estaba haciendo un hoyo para que Ángela saltara en él.
Trato de no de no responder directamente a la pregunta de Valeria. En cambio, saco unos pedazos de papel de seda y se secó las lágrimas.
— Soy una chica que no se ha casado. ¿Cómo puedo soportar todas estas calumnias, la opinión pública como lo tolerare?
— Ya veo, conozco algunos piratas informáticos, puedo presentártelos. Cuando llegue el momento les pediré que te ayuden