Cuando Valeria escuchó las palabras de Sebastián, entendió de inmediato.
Parecía que Sebastián ya había contratado piratas informáticos para intervenir en este asunto.
—Sebastián, ¿qué quisiste decir hace un momento? ¿Por qué parece que no puedo entenderlo?
—No es nada. No te lo tomes a pecho. Antes de que se revele la verdad, no tienes que preocuparte primero.
Al ver que Sebastián no quería decir nada, Valeria era demasiado vaga para hacer más preguntas.
Ya era mediodía cuando los dos regresar