23 ¿posesivo?

Nasima miro el agarre en su brazo, no era fuerte, pero aun así no la dejaba moverse, por lo que llevo sus ojos color miel a los marrones oscuro de Yannick, se encararon en silencio, ninguno de los dos decía nada, hasta que el castaño simplemente la atrajo más cerca de él y la beso, era un beso posesivo, Nasima lo sintió y quiso separarse, pero él no la libero, su boca la estaba marcando como si fuera de su propiedad y Nasima no estaba dispuesta

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App