Gina
Nunca he sido de dejarme llevar por impulsos ridículos como una niña a la cual entusiasman con poco para endulzar el oído.
El único novio formal que tuve fue en la universidad, no era alguien a quien endiosaba pero tenía sus atributos. En verdad era atractivo, era un romántico nato, siempre se portó caballeroso, dulce y comprensivo
Pero al no estar enterado de quien era yo en realidad lo convertía en un escalón al que no quise subir, por lo tanto, terminamos antes del recibimiento del tí