Mundo ficciónIniciar sesiónMichael y Sasha llegaron a su suite, la detuvo en la puerta y deslizó el anillo de diamantes en su dedo —te casarás conmigo, ¿no?— Sasha sonrió y lo besó. Él le devolvió el beso con más pasión, estaban felices, satisfechos y como en casa abrazados.
Sus manos en su cintura se tensaron y ella envolvió las suyas en su cuello, empujándose más cerca. Michael la levantó y la llevó al dormitorio. Sin separar los labios de los de ella, le desabrochó el vestido. Sasha soltó las manos de su cu






