Mundo ficciónIniciar sesiónSasha, sintiendo que no volvería a hablar con él, se quedó en silencio. Ya eran las dos de la madrugada y el cansancio la inundaba. Sentarse en silencio sin hacer nada no ayudó en absoluto, los párpados comenzaron a cerrarse contra su deseo. Y luchó por mantenerlos abiertos.
Michael exhaló un suspiro mientras sus ojos seguían contando el techo, por el rabillo del ojo, vio que algo se movía y sus ojos se dirigieron hacia allí por reflejo, pero no era algo que se moviera







