¿Vienes a desafiar a la princesa del infierno?
Lucrecia
En el lobby el maître me indica cuál es la mesa reservada. Está alejada en la zona VIP del restaurant, apenas algunos comensales disfrutando de sus cenas en ésta área. Los hombres giran para dedicarme miradas seductoras.
Ni me inmuto. Sigo caminando hasta mi lugar.
Opté por un vestido ceñido al cuerpo por encima del muslo, un escote sencillo dejando a la vista el valle de mis senos, en color negro y tacones de tira fina a juego. Sobrio pe