Mundo ficciónIniciar sesiónEntre la máscara y mi alma, hay perversión y sumisión...
Verónica—Explícame que mierda te pasa por la cabeza —siseo con amargura.—No es tu problema —gruñe.—Lo es, eres mi hermana y sabes la gravedad de estarte revolcando con el bastardo.—¡No le digas así! —salta furiosa.—¿Estás enamorada? —digo, incrédula.Queda pasmada frente al espejo perdiéndose en su reflejo o más allá de él. Camino hacia ella, tomo el cepillo de sus mano






