Mundo ficciónIniciar sesiónChica mala, chica adorada. Eres mi chica dorada...
X—Lucrecia —la detengo—¿Qué? —indaga plantando besos húmedos por mi cuello—No podemos hacer esto —tomo sus muñecas, la obligo a vermeLo hace. Se detiene y me mira, el azul se ha oscurecido del deseo, reflejando la intensidad. Parece estar quemándose por dentro. Se suelta con cuidado del agarre y...—¿Estás seguro...—se arrastra hacia atrás, quitándose la ropa— que no quieres...—lanza






