Mundo ficciónIniciar sesiónMe fijé mejor en cada uno de ellos.
El más alto tenía el pelo cobrizo y rizado, unas pecas adorables salpicando su nariz respingona, los ojos claros agrandado por los cristales de sus gafas y un gusto pésimo para vestir.El del medio estaba demasiado musculado, como un culturista de concurso, pero mediría aproximadamente lo mismo que yo; no era tan joven como nosotros y el pelo empezaba a faltarle en forma de entradas en los laterales de la frente.






