Leandro y Fiorella ingresaron seguido de Lorenzo, ella les dio una mirada llena de disculpa que a ellos no les pasó desapercibido, enseguida su amiga se acercó a ella para unirse en un abrazo, se quedaron así por varios segundos y derramaron algunas lágrimas.
—Hola pequeña —dijo Leandro acercándose a ella y tomando sus manos.
—Lo siento señor Ferri, es mi culpa —Leandro frunció el ceño al igual que Lorenzo, debió suponer que ella también se sentiría culpable.
—No cariño, nada de esto es tu culp