8=Su hijastra está tranquila, señor.
CHRISTAIN
Sigo sentado a la mesa del desayuno. Mi respiración llega en tirones cortos y ásperos. El café frente a mí está helado y totalmente olvidado.
Lárgate.
Las palabras resuenan en mi cabeza. Y las dije. De verdad logré mirarla a los ojos, apartarla y decirle que se largara antes de arrastrarla sobre esta misma mesa.
La bestia en mi cabeza susurra una historia diferente.
Tuviste la oportunidad cuando la agarraste de la muñeca.
Puedo visualizarlo tan claramente que me duelen los dient