Punto de vista de Isabel
Me quedé paralizada.
—En mi vida pasada, no solo te casaste conmigo, sino que te colaste en mi cama con engaños, fingiste ser inocente y terminaste embarazada, tuviste a mi hijo, Leo.
Mi sangre se volvió hielo al comprender que Carlos también había renacido. La voz se me atascó en la garganta. —¿Tú…?
Él no respondió. Solo me miró, como si el recuerdo aún ardiera detrás de sus ojos. Así que eso fue todo, quizá ambos morimos, o tal vez, mi segunda oportunidad lo arrastró d