Capítulo 18. Intruso
Capítulo 18. Sintiéndose un truso
Las puertas del ascensor se estaban abriendo cuando Lorenzo llegó, un médico y dos enfermeras se bajaron y, por último, un hombre vestido con jeans deslavados, botas de montaña y una chaqueta de cuero negra que apartó la mirada de él como si no quisiera que lo viera. A Lorenzo le resultó extraño, pero no le dio mucha importancia porque pensó que solo era un idiota más de los que tantas veces se había cruzado en el camino. Por su discapacidad, muchas personas lo