Patricio sonrió, pellizcándome la nariz mientras decía: —¿Sabes por qué de repente el Bluetooth en el oído de ese hombre emitió un pitido?
Yo sabía, sin ese sonido, el hombre no habría retirado su mano para tocarse el oído, y no habría recibido el disparo en la muñeca.
En ese momento, era primordial hacer que soltara el control remoto, ya que si él mantenía el control, las consecuencias serían impensables.
—Eso fue ruido intencionado por nuestros especialistas, para que se distrajera y así nuest