Raúl acababa de irse cuando, de repente, llegó una visita inesperada, ¡Mariana!
Ella llegó a la unidad de cuidados intensivos y, al verme ahí, esperando afuera, se mostró un tanto sorprendida.
Se quedó pasmada un momento antes de acercarse, mirando hacia el interior de la UCI. —No esperaba encontrarte aquí— me dijo.
—¿Y a quién creías que ibas a ver?— le pregunté, a modo de desafío—, te apuesto a que no te imaginabas que la herida sería Valeria. Tú querías acabar conmigo, pero siempre logro sali