Cuando vi el parpadeo del nombre "Mariana" en mi teléfono, me puse nerviosa.
—Mariana, si solo quieres decir tonterías, mejor ahorra tu aliento— respondí directamente al teléfono—, ya sea que me cuentes algo sobre Patricio o no, de todas formas lo sabré.
—Jaja, María, parece que estás realmente ansiosa— el tono de Mariana sonaba como si me estuviera ridiculizando, su actitud era bastante placentera—, ¡vaya genio que eres!
—Pareces bastante aburrida— dije antes de colgar.
Como era de esperar, mi