Saliendo de la oficina del abogado González, después de asegurarme de que el contrato no tuviera ningún problema, me sentí mucho más tranquilo. Parecía que todo debía manejarse con precaución, no se podía permitir ni el más mínimo descuido.
La lucha entre estos dos individuos seguramente afectó a quienes los rodearon. Tenía que estar alerta, después de todo, ya me han arrastrado a esta pelea.
De vuelta en la empresa, justo al entrar al vestíbulo, vi a algunas personas reunidas alrededor de la pa