Me resultaba difícil de creer. Las llaves que tenía en las manos no coincidían en absoluto. Me cuestionaba cómo podían ser diferentes. ¿Acaso había acusado injustamente a Ivanna? ¿Acaso esa mujer no era ella? ¿O acaso las llaves de Hernán tenían otro secreto?
Este resultado me tomó por sorpresa. No sabía si debía sentir alivio o frustración.
Mi mente estaba en blanco, una extraña sensación se acercaba rápidamente. Giré la cabeza de repente y, en un instante, me asusté al ver a Ivanna parada detr