Me di cuenta de que Sofía no tenía ni idea de la verdadera razón. No conseguí las respuestas que buscaba de ella.
—Señora Cintas, no importa quién me lo dijo, y no es algo que deba saber. Dígale a su hermano que estoy agradecida, pero le sugiero que se preocupe por resolver sus propios asuntos.
No tenía ganas de decir más, así que me di la vuelta y me dirigí hacia adentro. No hay duda de que dormir bien realmente hizo maravillas, mi mente estaba más clara.
—María, si vuelves a intentar seducir a